Sospechosa Lavanda es un complot cuya organización se inició el año 2004 con Tito Cartajena, su secuaz Jose Miguel Carmona más una antigua vocalista y que dieron vida a varias canciones de aspecto sugerente; armonías suspicaces y melodías que despertaban sospechas entre los vecinos del sector. Pancho Cortés cae víctima de una trampa en un bar de Melipilla y pasa a ocupar el puesto en la Batería, aportando desde su singular perspectiva con toques de fusión y otras hierbas. Natalia Santander, con su voz llena de fuerza, llega a darle a este proyecto un toque que sólo Natalia podía aportar. Finalmente, el anterior guitarrista Wegmann tras una redada huye del país dejando en reemplazo a Mauro Marambio, guitarrista con un estilo inconfundible. Así queda conformada esta banda para dar inicio a la definitiva Sospechosa Lavanda del 2009.