Más que un balbuceo de Rock

Título: Y los niños dónde están?
Banda: Gabriel Alcayaga
Año: 2009
Duración: —

Por : Sofía / Goño

 

“Y los niños dónde están, que apaguen la tele y que salgan a jugar. Que bonitos recuerdos de cuando nos embarramos enteros y había felicidad. Jugamos a las polcas a la botella envenena, al paquito libre, la pasamos bakan.”

 

Como todo un himno a la felicidad de ser cabro chico, la letra de esta canción habla por si sola:

 

“Y los niños dónde están, que apaguen la tele y que salgan a jugar.

Que bonitos recuerdos de cuando nos embarramos enteros y había felicidad.

Jugamos a las polcas a la botella envenena, al paquito libre, la pasamos bakan.”

 

Es la mezcla precisa de una letra identitaria de una generación (mi generación) y una melodía que invita a jugar, lo que me permite al escucharla, recorrer canchas de tierra, pastizales y pasajes de poblaciones nuevas. Parece que sintiera las rodillas raspadas, el hambre inevitable después de pasar toda la tarde jugando o andando en bici, y el placer de esos ataques de risa, que sólo daban cuando niños.

 

Ya siendo buena, esta canción crece con el aporte en cajón peruano y pandero de los chicocos choreros y con la presencia de Gastón Gómez que a veces lo acompaña con la segunda voz en el escenario.

 

El tema es tan entretenido, que sin dudarlo se lo mostré a un niño de ocho años fanático del reguetón, después de un par de veces de escucharla, no sólo se sabia la letra y la cantaba, sino que además me preguntaba sobre esos juegos que describe la canción. Esto me prueba que además de ser un placer escucharla, quedará como registro de los recuerdos de una bellísima época, que la televisión  ha ido borrando..

 

 

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Título: Toricantaros (cover Juan Pablo Villa)
Banda: Gastón Gomez
Año: 2009
Duración: —

Por : Sofía / Goño

 

Tercero, y final, la canción en si es un juego que contempla la experimentación oral a través de efectos guturales alojados en las cavidades de su aparato vocal, los que Gómez maniobra con sutileza en un homenaje para el autor mexicano, quién originalmente dedica la obra en culto al cubano Silvio Rodríguez.

 

 

Estar en Plaza Independencia, escuchar a Gómez desde el Odeón, en una manifestación de Patagonia sin Represas puede ser bueno. Ahora, si desde los amplis emerge la voz de Gastón una vez es mejor, si lo hace dos veces es mejor aún y si lo hace tres veces, como diría una amiga, es lo mejor que escuchamos en el día.

 

Toricantos es una canción que no pertenece a Gastón Gómez íntegramente, sin embargo, la hizo suya el sábado 5 de junio en ese lugar, frente al transeúnte matutino y los patagones del Biobío. Bueno, realmente el arreglo le pertenece al mexicano Juan Pablo Villa y la composición original es calcada a la ofrecida por el representante criollo, pero decir que es un cover y que pertenece en algún grado al penquista se fundamenta en la reconstrucción ofrecida en esta versión, por lo siguiente…

 

Primero, cuando a Gastón le pregunto por la canción me dice que en él es más que “La Canción”, sino más bien, la intepretación pertenece a una exploración que ha iniciado acompañado de un Loop que utiliza para reciclar obra ajena, hablamos de extranjeros, Víctor Jara y Violeta Parra.

 

Segundo, el loop es una herramienta que acá, como bien él me dice, no es utilizada generalmente. Menos entonces lo es en el espacio Folk. Algunas intervenciones en el pedal ha desarrollado Javier Barría, aunque claro, lo ha manipulado con la guitarra y en una línea con menos raíz latinoamericana.

 

Tercero, y final, la canción en si es un juego que contempla la experimentación oral a través de efectos guturales alojados en las cavidades de su aparato vocal, los que Gómez maniobra con sutileza en un homenaje para el autor mexicano, quién originalmente dedica la obra en culto al cubano Silvio Rodríguez.


Título: Sin esperanza
Banda: Monjas con atraso
Año: 2007
Duración: Sepa el diablo


Por : La Kari


Explosiones viscerales dirigidas a un mundo que te da la espalda, a esa angustia que todos hemos sentido alguna vez, a la desigualdad, a la falta de oportunidades, a la injusticia. Dardos bien apuntados a un mundo que colapsa a diario, donde se desaprovechan los talentos y las buenas intenciones.

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Título: Guns
Banda: Grond
Año: 2007
Duración:2.57 min

Por : La Kari
Ni una granada detonada a un metro de distancia, ni el más infernal de los lanzallamas,  ni el más cruento de los campos minados o la versión más peligrosa del gas sarín podría contra un arma psicológica disparada con fuerza.

Cuando el daño está hecho en la mente, el cuerpo pasa a ser un adorno inerte, y la peor bomba nuclear se transforma en una simple pistola de agua. Ni una granada detonada a un metro de distancia, ni el más infernal de los lanzallamas,  ni el más cruento de los campos minados o la versión más peligrosa del gas sarín podría contra un arma psicológica disparada con fuerza. Sin duda, los chicos de Grond lo tienen claro, y lo gritan a viva voz en su canción “Guns”, con tanta fuerza y convicción que o te unes a las filas o tras la explosión no te reconocerá ni tu madre.

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Título: Sindromela
Banda: Granel
Año: 2007
Duración: 3.14 mi
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Por : La Kari


Muchos están convencidos de aquel principio de la física que dice que todo lo que sube tiene que bajar. Personalmente, la física me importa un carajo. Hay bandas que van en subida, y que no dan razón para pensar que bajarán. Granel es una de ellas. Con su disco homónimo entre manos nos lanzan a la cara canciones como Sindromela, una muestra simple, sin recovecos ni adornos de cómo les gusta hacer las cosas. Rock por rock, así nada más.


La canción es el primer single de su disco homónimo, grabado hace un año. Sindromela huele a laureles y estuvo a metros de la gloria cuando llegó al cuarto lugar del concurso de bandas de la INJUV, donde participaron más de 900 agrupaciones de todo Chile.


Pegajosa como el chicle más derretido de la acera, Granel hace gala de una gran profundidad rítmica, lo que le da un andamiaje a su talento, demuestra la ambición por ser mejores músicos y las ansias de escalar unos cuantos peldaños. En ningún caso estamos frente a una elevada obra de arte, porque, a final de cuentas, sino en presencia de unos mozalbetes (cabros, chiquillos, mocosos si lo prefiere) que hacen patente que antes de una pose para sobrevivir, en el rock hay que anteponer agallas y brío. Con esos ingredientes hasta el más simple de los ritmos en cuatro por cuatro se vuelve un suceso en el siglo XXI, donde el facilismo es el rey.


Las guitarras tienen una ejecución bastante simple, como buen rock pop. Nuevamente la voz se me queda algo atrás del resto de los instrumentos. Haga el ejercicio, señor lector: póngale play y note como cambia la cosa cuando entran las otras voces en el coro. Toma la fuerza que a ratos pierde Gonzalo durante la canción. Un consejo cariñoso, nada más.

Sin buscar notoriedad ni innovación, de no ser por algunas ejecuciones escuetas de fuerza, estaríamos hablando de un trabajo inapelable. No obstante, se queda en un digno y decoroso sobresaliente como calificativo. Anticipan, además, que sus próximos trabajos serán desde esa línea hacia arriba.


Granel preserva a sus seguidores sin decepcionar a los recién llegados. Una banda vibrante, en pleno desarrollo. Les sobra tiempo para seguir asentándose, y les queda mucho por recorrer y aprender… y eso es lo más lindo de la vida. Destacamos este mes a nuestros Arctic Monkeys penquistas, Granel en La cuna del rock.


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